mardi 19 janvier 2010

¡No te pega nada!



A pesar de que nuestro cerebro contiene un millón de millones de neuronas, la gran ventaja de los ordenadores sobre los humanos (otra más), es que los sistemas operativos se actualizan y renuevan constantemente, mientras que el cerebro humano se aferra a sus viejos esquemas mentales con más fuerza que Maggie Simpson a su chupete.
Cada vez que un amigo o conocido te suelta el irritante “¡eso no te pega nada!” a pesar de que tú sabes a ciencia cierta que ese “eso” es “totally you”, dan tentaciones de buscar un puerto en su cabeza y “actualizarlo”.

Obviously, no es lo mismo que la frasecita te la dedique un friend de toda la vida que un conocido, aunque nadie se libra del “estado de shock post-traumático” que supone.
Los mejores desconocimientos/ofensas/piropos involuntarios que me han dedicado a lo largo de mi vida, han sido:

- No te pega escuchar esa música tan rara
- No sabía que supieras bailar
- No va contigo ver pelis que no sean independientes
- No imaginaba que te gustara escribir
- No es tu rollo apuntarte a fenómenos tipo Harry Potter
- No te pega enfadarte, ¿acaso no estudiaste psicología?
- No me cuadra en ti ese punto freak que tienes
- No te pega tu nombre euskaldun
- No sabía que te gustase cantar. ¡Con lo timidísima que tú eres!
- No imaginaba que al cantar tuvieras una “black voice”

Sin embargo, ante el riesgo de que se te acabe estallando la vena del cuello, hay que asumir unas frustrantes verdades:

1) La gente no ve el mundo como es, sino como son
2) Existe una tendencia natural a simplificar/etiquetar en la raza humana
3) Cada persona es un caleidoscopio único y exclusivo en las manos de otra. Nunca hay dos iguales
4) No es lo mismo conectar emocionalmente con alguien (“leer” y “prever” sus emociones, saber por qué hace lo que hace, qué le duele, qué le fascina, etc) que hacerlo intelectualmente (mismo o parecido nivel cultural, filosofías de vida afines, sentido del humor compatible, mismos gustos o hobbies, etc)
5) Diferentes entornos y circunstancias disparan respuestas distintas
6) Ver crecer a alguien a cierta distancia o “conocer de toda la vida a fulanito” no es conocer (¡leñe!)
7) El dónde, el como y el cuando venimos al mundo, llevan una colección de prejuicios en serie en lugar de otros

También existen rasgos de la personalidad cuyas “etiquetas sociales” se convierten, en la mayoría de los casos, en "redes de arrastre" que llevan consigo mucho más de lo que sería justo o recomendable.
Por ejemplo, cuando alguien es tímido, se da por hecho, aunque sea de forma inconsciente, que, de cara a la galería, también es introvertido, asustadizo, soso, insignificante o poquita cosa.

Homo sapiens del world, ¿acaso hay algo más frustrante que el hecho de que nos limiten aún más de lo que nos limitamos a nosotr@s mism@s?


Propongo desde mi humilde espacio, que from now on guardemos el “no te pega nada” en el baúl de las palabras olvidadas.

"Todo tiene una etiqueta, pero no todo el mundo",
from La edad de la inocencia, Edith Warthon.

P.S. Si alguien quiere conocer mi versión de frases horripilantes como “matar dos pájaros de un tiro” o “el hombre y el oso, cuanto más feo más hermoso”, le invito a pasarse por http://vforvegetarian.blogspot.com/

vendredi 8 janvier 2010

La noche más sobrevalorada del año



Sinónimos que van con nochevieja: bulliciosa, excesiva, hipervitaminada, exorbitante, caótica, descomunal, extraordinaria, hipócrita, empalagosa, desmedida, artificiosa, excelsa, enorme, .... [añada su(s) calificativo(s) preferido(s) a continuación]

S.O.S: Si tienes menos de 40 años y no posees hipoteca, una familia a la que alimentar o una pareja caracol (sí, sí, de esas hiperbabosiles), que los dioses se apiaden de tu alma... y de tu bolsillo y de tu salud y de... [introduzca su despilfarro favorito aquí].

Introyecto: Aunque en el resto del mundo no sintamos la presión de ser besados exactamente a las 0.00 h como los norteamericanos, casi todos recibimos el triple mensaje de “se un pringado/paria/Ned Flanders si la fechita de marras no lleva implícitas: diversión descontrolada, sexo y/o flirteo descarado y cantidades mastodónticas de comida y alcohol”. De esta forma, millones de jóvenes estresados e hiperemperifollados, se ven forzados a celebrar una noche que DEBE ser y significar más que todas las demás.

Objetivo: conseguir, al menos, uno de los tres introyectos anteriores, de tal forma que al interrogarnos al día siguiente la respuesta sea:
“menudo ti@ me ligue anoche/menudo polvazo el de ayer”, “¡que fiestón!” o “¡aún no me he acostado!”. Y si ninguna de las anteriores es posible, al menos, utilizar el comodín: ¡jo, que resacón!



P.S. ¿Feliz “Año nuevo”?

”Tiempo, ¡oh cabrón sin compasión!”. De entrada, resulta artificioso celebrar un cambio vital y socio-histórico en una fecha en la que lo único que realmente se transforma es el calendario. ¿Cuándo comienza un ciclo en realidad? ¿con nuestro cumpleaños? ¿tras la vuelta al trabajo/cole en otoño? ¿con la llegada de las oscuras golondrinas?

“El tiempo físico nos es extraño, mientras que el tiempo interior es nosotros mismos”.
Alexis Carrel

P.S.2. Cosas mas odiadas de las Xmas según la encuesta: la falsedad (14 votos), seguida por los 12 points del despilfarro ecológico and los roces familiares, y la hipocresía regalil con 11.

New encuesta again ;)

P.S.3. Sé que el tema algo desfasado ya estar. Me habría gustado antes actualizar, pero un gripazo hasta hoy impedir.

vendredi 25 décembre 2009

Coming out is hard to do (que duro es salir del armario)



Por una serie de desafortunadas circunstancias, estas navidades no se presentaban precisamente merry, pero en un alarde de valentía (o inconsciencia), decidí pasar a la acción, darle la vuelta a mi tortilla, tirarme a la piscina. Así que ayer, 24 de diciembre, a las 20:28:26, mientras la gran mayoría ultimaba preparativos nochebueniles, se peleaba con el tráfico o conversaba con la familia, yo decidí “salir del armario”.

Es marca de fabrica neurótica sabotear lo que puede hacernos felices (o lo que puede hacernos crecer, que viene a ser lo mismo) y a veces escondemos rasgos, facetas, actitudes o talentos por miedo al fracaso, la mediocridad o el sacrificio quijotesco, la lista es infinita. Pero cuando niegas (o te niegas) una parte de ti mism@, te sientes desmembrad@, incomplet@ o, como diría una que yo me sé, como Scrat sin bellota.

Hace relativamente poco me atreví a decir en voz alta: soy contadora. Ayer confesé algo que sé desde que tenía 5 años: soy contadora-cantadora.

E independientemente del feedback que me devuelvan (si me lo devuelven) los demás, ¡que bien sienta ser por fin un@ mism@! :)




“Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras; pero tú sabes que tu verdad se hará lentamente, porque es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula”

Antoine de Saint-Exupery
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